Not only is this the first time I will commemorate the anniversary of 9/11 from outside of the United States, but this is the first time that the day is hitting me so hard. There are a number of things I have been thinking about over the last week- a desire to share this day with other Americans, reflections on what that event meant to me as a 12-year-old, what it means to me today, and thoughts on how to explain my sentiments to my Peruvian friends and family.
Over the past 9 anniversaries of 9/11 that have gone by, I don't remember spending a lot of time watching footage of the towers and Pentagon being struck or in flames. Maybe it's the tendency for Peruvian news to be more graphic, or maybe these images are being replayed in the States too, but I feel like I have spent a lot of time over the last few days watching the images that make my heart drop to my stomach. Like many kids at my school just outside of DC, I was picked up by my parents that day and I remember spending hours sitting on the floor of their bedroom, just trying to process and understand what was happening. It wasn't until this week that I really remembered watching little black figures spray off the sides of the towers, as American men and women jumped to a quicker death than the one that was awaiting them. I think those were the images that hit me most as a 12 year-old, because I was able to understand the event in terms of a huge fatal fire... but I had no idea what terrorism was, and why this group of murderers had chosen to kill so many Americans in such an awe-striking way.
During our 10 weeks of training in Lima, we were asked on numerous occasions in Spanish class to discuss our opinions and feelings on 9/11 and the War on Terror. Each time, our group of 5 would get quiet, with a few chuckles of disbelief and exasperation, because the task of verbalizing the feelings that those memories evoke is hard enough in English. We reacted to these assignments with melancholy and bitterness, and were never really able to complete them. A classmate explained to our teacher (in English) that these subjects have been "beaten to death" and they are exhausting topics that we don't want to talk about any more. I think it was especially hard for us as Peace Corps trainees to discuss the topic, because we are a group of people who clearly have fierce feelings about defending the values and reputation of the U.S.
But in some ways, at least for me personally, the topic has not been "beaten to death." I am experiencing the anniversary of 9/11 in a new way, as a 22 year-old, living in a foreign country as a representative of the United States, with the goal of representing my county as it deserves to be represented- with hard work that achieves new development, new opportunities, and increased trust and understanding. Peru is a country that knows terrorism very well. Between 1980 and 1992, Sendero Luminoso (Shining Path) and other groups created such constant and widespread fear that Peruvians were scared to leave their houses, and travel outside of the community was pretty much out of the question. Andean communities experienced "popular justice," in which terrorist cells came into the community, captured a "traitor" such as a teacher or mayor, and presented him/her to the public for execution. The silence of the neighbors was taken as support for the execution, and anybody who spoke out against the killing might be executed next. The constant state of fear was made worse by the fact that you didn't know who to trust, since both terrorists and military members committed the atrocities. This isn't ancient history- this only ended 20 years ago.
I am not going to try to make a simple "take away message" from what this day means to me, as an American and as someone who lives with Peruvians who experienced a completely different kind of terrorism. These events are more important than that. I can't boil down all my feelings on 9/11 and the War on Terror into a blog-post, just as I couldn't articulate those feelings in Spanish class. But reflecting on the causes, experiences, and effects of terrorism across the world does give me new food for thought in my work as a Peace Corps Volunteer.
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Hoy día no es solamente la primera vez que conmemoro el aniversario del 11 de septiembre afuera de los EEUU, pero también es la primera vez que este día me ha chocado tanto. Yo he pensado en varias cosas esta semana- mi deseo para compartir este día con otros Americanos, reflexiones en como me importó este evento cuando tuve 12 años, que significado tiene para mi hoy día, y pensamientos en como puedo explicar mis sentimientos a mis amigos y familiares peruanos.
En los aniversarios más recientes del 11 de septiembre, no recuerdo pasando mucho tiempo mirando los imágenes de los torres y el Pentágono chocados y encendiendo. Quizá es por causa de las noticias e imágenes más explícitas en Perú, o de repente están repitiendo estos imágenes en los EEUU también, pero parece que haya pasado mucho tiempo en los últimos días mirando los imágenes que hacen mi corazón caerse hasta mi estómago. En el 11 de septiembre del 2011, igual a muchos jóvenes en mi colegio, mis padres me recogieron de las clases para ir a casa. Recuerdo pasando horas sentada en la alfombra del cuarto de mis padres, sencillamente intentando a procesar y entender que estaba sucediendo. Esta semana recién me hizo recordar como yo miré figuritas negritas cayendo de las fachadas de los torres, hombres y mujeres americanos saltando para una muerte más rápida que la que estaba yendo. Creo que estos imágenes fueron los que me chocaron más como una niña de 12 años, porque podía entender el evento como un gran incendio mortal… pero no tenía ningún idea de que significa el terrorismo, y porque este grupo de asesinos eligieron a matar tantos americanos en esta manera tan dramática.
Durante nuestras 10 semanas de capacitación en Lima, en las clases de castellano nos pidieron muchas veces a discutir nuestras opiniones y sentimientos sobre el 11 de septiembre y la guerra contra el terrorismo. Cada vez, nuestro grupo de 5 alumnos se volvieron muy callados, con unas risitas de incredulidad y exasperación, porque la tarea de verbalizar los sentimientos evocados por estas memorias ya es difícil en inglés. Reaccionamos a estas tareas en una manera muy melancólica y amarga, y nunca podíamos terminarlas completamente. Un compañero explicó a la maestra (en inglés) que estos temas han sido ya repasados hasta el cansancio, que nos agotan, y que no queremos discutirlos más. Creo que era difícil discutirlos especialmente para nosotros como aspirantes de Cuerpo de Paz, porque somos un grupo de gente que lógicamente tienen sentimientos muy intensos sobre la defensa de los valores y la reputación de los EEUU.
Pero de algunas maneras, por lo menos para mi personalmente, el tema no ha sido repasado hasta el cansancio. Estoy encontrándome con el aniversario del 11 de septiembre en una forma nueva, como una joven con 22 años, viviendo en un país extranjero como representativa de los Estados Unidos, con la meta de representar mi país en el imagen merecido- representándolo con trabajo duro que logra nuevo desarrollo, nuevas oportunidades, y la aumentación de confianza y entendimiento. El Perú es un país que conoce muy bien el terrorismo. Desde 1980 hasta 1992, Sendero Luminoso y otros grupos crearon tanto temor, constante y generalizado, que los peruanos tenían miedo de salir de la casa, y viajes afuera de la comunidad no eran factibles. Comunidades andinas sufrían “la justicia popular,” en que las células de terroristas llegaban, capturaban a un “traidor” por ejemplo un maestro o el alcalde, y lo presentaban al público para ejecutarlo. El silencio de los vecinos lo tomaban como apoyo para la ejecución, y la persona quien se oponía la matanza podía ser la siguiente ejecutada. El estado constante de miedo se hacía peor con la falta de conocimiento con quien se podía confiar, porque las barbaries fueron cometidos no solamente por los terroristas pero también por los militares. Solo hace 20 años que ocurría esto- no es historia antigua.
No voy a intentar a encontrar una lección simple de este día y como me importa, como americana y alguien que vive con peruanos quienes sufrieron otro tipo de terrorismo muy distinto. Estos eventos importan y merecen más. No puedo reducir todos mis sentimientos sobre el 11 de septiembre y la guerra contra el terrorismo a un blog, por el mismo estilo que no pude verbalizar estos sentimientos en la clase de castellano. Pero meditando en las raíces, las experiencias, y los efectos del terrorismo en todo el mundo me da más razones para pensar en mi trabajo como Voluntaria de Cuerpo de Paz.
Hola Kim!! Soy Blake Murray de nuestro colegio, Langley y te escribo por que he leyido tu blog del 11 de septiembre y te querria comentar que tambien este fuera del pais pensando en el 11-S. Ya llevo 8 meses viviendo en Madrid, como profesor de ingles y como sabemos, aqui les afectó el terrorismo, si te acuerdas del los ataques en el metro algunos años despu'es de los nuestros. Aquí en Madrid, los principes de España plantaron 10 robles americanos para comemorar cada año que ha pasado desde los ataques y el embajador de EEUU dio un discurso sobre sus pensamientos. Seguromente sepas que por aqui, como en Peru, hay una banda de terroristas del Pais Vasco se llama ETA que quieren independecia del estado espanol y de vez en cuando ataca a la gente con bombas y secuestros. Mi novia es de Pais Vasco y el grupo la ha afectado bastante, especialmente con la imagen que todos de alli sean "terroristas de la independecia" que ni de coña es la verdad. De todos modos, fue interestante ser extranjero en otro pais durante el dia ayer y mucha gente me preguntó por mis pensamientos, que, como vosotros, no tenia muchas palabras. Ví la tele y la ceremonia ayer de lo de nueva york y me puse bastante triste, que es normal que despues de tantos años (estabamos en COOPER!) que me afectara tanto...especialmente como viviamos tan cerca del pentagon.
ReplyDeleteDe todas maneras, me gusta tu blog y que estes en el Peace Corps por Peru! Como te he dicho, estoy trabajando como profesor de ingles en Madrid y lo estoy pasando bien. Espero que todo vaya bien para ti y que tengas suerte con todo. Un besazo!
Blake Murray
Hola Kim! Muy buena tu reflexion sobre los atentados terroristas que sucedieron en tu pais. Aqui como lo has mencionado muy bien hemos padecido dicho mal desde 1980. Si gustas podemos conversar e intercambiar opiniones sobre esos temas, me da gusto que estes ayudando en mi pais, yo vivo en chiclayo, estudie periodismo, estoy en la fuerza aerea y he viajado por muchos lugares de mi pais. Si gustas, para lo que desees estoy para servirte. Ojala podamos conocernos. Ah... Lo olvidaba, estas en la ciudad de mi padre :) y mi tio fue alcalde y tengo algunas buenas historias que contarte sobre Monsefu.
ReplyDeleteGuty Ravello